Philips Serie 2300 LatteGo: reseña de la superautomática más cómoda con leche
Capuchino con un botón y un sistema de leche que se lava en segundos. Lo que la hace tan popular y lo que conviene saber antes de comprarla.
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Para quién es
Para hogares donde se toma café con leche a diario y nadie quiere pelearse con jarras, tubos ni vaporizadores. También para quien viene de las cápsulas y quiere ahorrar en el coste por taza sin perder comodidad.
Café
Muele en el momento con muelas cerámicas y permite ajustar intensidad y cantidad. El espresso es correcto y con buena crema; donde más luce es en los cafés con leche, que es para lo que está pensada. Como en cualquier superautomática, el grano marca mucho la diferencia: evita tuestes muy oscuros y aceitosos y elige un tueste medio.
El sistema LatteGo
Es la razón principal para elegirla. Se trata de un recipiente de dos piezas que se encaja en el frontal: la máquina aspira la leche, la calienta y la mezcla con aire sin pasar por tubos internos. Al terminar, se separa y se enjuaga bajo el grifo o se mete en el lavavajillas. Comparado con los sistemas de tubo, la diferencia de pereza diaria es enorme.
La espuma sale abundante y algo más gruesa que la de un buen vaporizador manual, más de capuchino clásico que de latte de cafetería de especialidad.
Mantenimiento
Saca y enjuaga el grupo de infusión una vez por semana, engrásalo de vez en cuando como indica el manual y cambia el filtro AquaClean cuando lo pida la máquina. Con el filtro bien mantenido se reduce mucho la necesidad de descalcificar.
Alternativas
- Más barata y para café solo: De’Longhi Magnifica S.
- Más recetas con el mismo LatteGo: Philips Serie 3300.
- Para alternar dos cafés: De’Longhi Rivelia.
Comparadas en la guía de superautomáticas.