Por qué empecé a moler el café en casa (y qué tal un molinillo de cuchillas)
Compraba paquetes de medio kilo de café molido y a los pocos días perdían el aroma. Moler el grano en casa fue la mejora más grande que he hecho en mi café.
Los enlaces a Amazon de esta página son de afiliado: si compras a través de ellos, recibo una pequeña comisión sin que a ti te cueste más. Cómo elijo los productos.
El problema del café molido de paquete
Antes comprábamos café ya molido en paquetes de medio kilo. A los pocos días de abrirlo, el café dejaba de oler a café, y con el paso de los días notaba un sabor a quemado cada vez más presente.
Tiene una explicación sencilla: el café molido tiene muchísima más superficie expuesta al aire que el grano entero, así que pierde los aromas y se oxida mucho más rápido.
La decisión: moler el grano justo antes
Por eso decidí comprar un molinillo y pasarme al café en grano. El cambio se nota desde el primer día: el aroma al moler llena la cocina y el café sabe como debe saber. No soy el único que lo nota: casi todo el que viene a casa comenta que el café huele y sabe mucho mejor.
Mi molinillo: uno de cuchillas
Uso un molinillo eléctrico de cuchillas SHARDOR. Es barato y cumple su función: moler el grano en el momento.
Cómo lo uso: siempre en la opción de molienda más fina, la de espresso, que es la que necesita mi cafetera. Probé también las moliendas más gruesas y se nota bien la diferencia de grosor entre una y otra, así que el selector hace su trabajo. Lo que no puedo decirte es qué tal quedan en una cafetera italiana, de filtro o en una prensa francesa, porque yo solo lo he usado con mi cafetera espresso.
Para ser sincero, hay que conocer sus límites. Un molinillo de cuchillas no “muele” como uno de muelas, sino que trocea el grano, así que las partículas salen de tamaños menos uniformes. Con mi cafetera, que tiene filtro presurizado y perdona una molienda menos regular, el resultado es bueno. Aun así, si te tomas el espresso en serio, un molinillo de muelas da una molienda más uniforme.
Aun con estas limitaciones, un café recién molido con un molinillo de cuchillas me sabe muchísimo mejor que el café de paquete abierto hace días.
Cómo saco más partido a un molinillo de cuchillas
- Muele solo lo que vas a usar. Una dosis cada vez.
- Muele a golpes cortos en lugar de mantener el botón pulsado; así el café no se calienta.
- Agita el molinillo entre golpe y golpe para que los trozos grandes vuelvan a las cuchillas.
- Remueve el café en el portafiltro antes de prensarlo. Yo uso unas varillas finas para deshacer los grumos y que quede uniforme.
- Limpia el molinillo a menudo con un pincel seco: los restos de café viejo dan sabor rancio.
¿Y el siguiente paso?
Si el café se convierte en tu afición, un molinillo de muelas es la mejora natural. Los tienes comparados, desde manuales baratos hasta eléctricos para espresso, en la guía de molinillos.
-
Lo uso en casa
Molinillos
SHARDOR molinillo eléctrico de cuchillas
El que uso yo: barato y suficiente para empezar a moler en casa.
-
Molinillos
Timemore Chestnut C3
Manual de muelas por poco más: molienda mucho más uniforme.
-
Molinillos
Sage Smart Grinder Pro
Eléctrico de muelas que sirve también para espresso.
-
Molinillos
Eureka Mignon Specialità
Para quien se toma el espresso en serio.